Dinosaurios, ¿de sangre fría o caliente?

Si los dinosaurios eran de sangre caliente o fría es uno de los grandes enigmas de la paleontología. Los animales ectotérmicos o de sangre fría necesitan calor del exterior para mantener su calor corporal constante. Los reptiles lo son. Es clásico el ejemplo de la imagen de una lagartija tomando el sol con el cuerpo estirado sobre una piedra para recoger energía solar. Los peces también son ectotérmicos y para encontrar frío o calor según las necesidades cambian de profundidad. Cuanto más hondo, más fresquito. Por su parte, los animales homeotérmicos o de sangre caliente, como los mamíferos (incluidos nosotros) y las aves, mantenemos la temperatura corporal constante sin ayuda del exterior.

Titanosaurio paseando por el primitivo Pirineo hace 70 millones de años (Imagen: Oscar Sanisidro)

Titanosaurio paseando hace 70 millones de años (Imagen: Óscar Sanisidro)

La hipótesis más extendida sobre el mecanismo que tenían los dinos para regular su temperatura corporal apunta que eran de sangre fría. Pero uno de los estudios más recientes, que publica esta semana la revista Nature, de científicos del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP), en colaboración con un investigador del instituto Polar de Noruega, echa abajo una de las principales pruebas sobre las que se sustenta la hipótesis de la sangre fría: las líneas de paro del crecimiento.

El estudio lo ha dirigido la paleontóloga alemana Meike Köhler, que el año pasado ya nos descubría que en Menorca vivieron conejos gigantes que no podían saltar.

La paleontóloga Meike Köhler (Foto: Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont)

La paleontóloga Meike Köhler (Foto: ICP)

Las líneas de paro de crecimiento son marcas que se ven en cortes de huesos como unos anillos oscuros parecidos a los de los troncos de los árboles. Hasta ahora se pensaba que eran exclusivas de los animales de sangre fría y que estaban vinculadas al cambio de temperatura exterior. Y que los animales de sangre caliente no tenían porque no necesitaban parar su crecimiento de los tejidos duros en función de las condiciones externas de temperatura. Pero los cientificos del ICP acaban de comprobar que no es así.

Para ello han analizado los huesos de un centenar de animales de sangre caliente, en concreto rumiantes actuales, como ciervos, antílopes, vacas o bisontes, y han encontrado líneas de paro del crecimiento. Han comprobado que se forman durante épocas duras y con falta de recursos, como el invierno o la estación seca. En esos periodos se detiene o ralentiza el crecimiento del organismo, ya sea de sangre fría o caliente. El interrogante sobre los dinosaurios por lo tanto sigue abierto.

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Un pensamiento en “Dinosaurios, ¿de sangre fría o caliente?

  1. Juan Jose

    La idea de que los dinosaurios no son de sangre fría viene de que presentan ciertas similitudes con las aver.

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