El primer día sin tabaco en los bares

(Foto: Fran Ulloa)

(Foto: Fran Ulloa)

Hoy he dado un paseo por los bares de Madrid para ver si las cosas han cambiado el día de la entrada en vigor de la normativa que prohíbe fumar en los espacios cerrados públicos.

Se nota. Y para bien. Da gusto comer y beber sin humo en el ambiente. Y a pesar de que la Federación Española de Hostelería vaticina para el sector una caída del 10% de la facturación y 150.000 desempleados, yo no he notado diferencias en la afluencia de público en los lugares que frecuento.

Como cliente estoy contenta. El hecho de que los bares estén libres de humo me anima a ir más a menudo y a consumir más porque ahora me encuentro más cómoda y regreso a casa sin su olor impregnado en la ropa y el pelo. Eso sí, los ceniceros se echan de menos en la barra y las mesas. Eran muy socorridos para echar los huesos de aceituna o los palillos.

He visto gente saliendo con un cigarro apagado en la mano. Fuera se lo han encendido y fumado, apoyados en la pared o en un coche, solos o en parejas charlando. Luego han regresado al interior del local, con la misma sonrisa y tranquilidad de cualquier día.

El tabaco es el gran timo de la historia del ser humano. Desde nuestra más tierna infancia hemos recibido a diario información sobre lo relajante que es el tabaco, sobre el valor y la confianza que nos proporciona en situaciones complicadas o que es el placer más apreciado del planeta. No hay más que recordar la clásica escena del sentenciado a muerte cuyo último deseo es fumarse un cigarro.

Años después del descubrimiento del vínculo directo entre el consumo de tabaco y el cáncer de pulmón, la EPOC y el deterioro de la salud cardiovascular, prosperó la prohibición de la publicidad de este producto. En España sucedió en 2005. Pero ha dado igual. Hemos perpetuado los mensajes con el boca a boca sin necesidad de que las empresas tabacaleras nos ‘vendieran’ el producto con anuncios.

Nos hemos creído que tener un pitillo en la mano es normal cuando en realidad es absurdo, que el gesto de llevarse un cigarrillo a la boca y expulsar el humo es atractivo y sensual cuando en realidad es sucio, que los chicos y las chicas seguros de sí mismos y de personalidad arrolladora fuman cuando en realidad fumar es un signo de debilidad o que los hombres y mujeres de edad avanzada que fuman son viejos sabios cuando en realidad son viejos condenados a una adicción.

A mi el libro de Allen Carr ‘Es fácil dejar de fumar si sabes cómo’ me sirvió para abandonar el hábito. Por eso no me extraña que sea el libro de autoayuda para abandonar el tabaco más vendido del mundo. Carr fumó 100 cigarrillos al día durante 33 años y aunque lo dejó, murió en 2006 de cáncer de pulmón, cómo no.

También me sirvió de mucho rodearme de personas que no fumaban. Así observé cómo se desenvolvían sin cigarrillos. Y así pude recordar cómo hacía las cosas antes de convertirme en fumadora. Y las hice. Y menos rollo con la adicción y el mono. No es para tanto. Gracias a la Ley Antitabaco no solo los no fumadores estarán más a gusto en los bares, también será más sencillo observar la vida sin cigarros y los fumadores lo tendrán más fácil cuando se decidan a dejarlo.

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17 pensamientos en “El primer día sin tabaco en los bares

  1. Juan Alberto

    Creo que ha llegado el momento para dejar de fumar. Tus reflexiones me han dado animo para decidirme, sobre todo a intentar superar la primera etapa del “mono del tabaco.

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  2. Pedro J. Cabrera

    Totalmente de acuerdo. La adicción al tabaco no es atractiva, es sucia y también dolorosa. El tabaco daña la salud y esta ley (por lo menos) protege la de quienes han optado por no fumar.

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  3. Angel (Kely) Corona

    Estoy contento que por fin llegue esta ley..
    No me gusta que se prohiban cosas pero cdo hacemos mal a los demás la ley pone limites y eso esta bien. Yo experimente esa ley hace ya tiempo y es mentira que la hostelería pierda clientes, los gana y por mayoría! Así que ahora a disfrutar de los bares a pulmón limpio!

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  4. Yunni

    ¡Oh no, superación personal!

    En fin, si hasta los dioses mueren ¿Por qué una diosa no puede tener un pequeño error de leer superación personal? ¡Ja ja ja!

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  5. David Narro

    Soy fumador, no me gusta que se fume en los bares y menos en restaurantes, estaré mejor ahora seguramente… pero todos pasáis por alto una cuestión que es increíble. El bar es un lugar PRIVADO que le ha costado a su dueño mucho dinero y esfuerzo y como lugar privado debería poder tener la libertad de vender todo aquello que el gobierno estime como legal (el tabaco lo es ¿No?. EL bar es propiedad el propietario NO de los usuarios. El mundo al revés.

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  6. Malco75

    Un bar es de propiedad privada pero se trata de un espacio público. Como propiedad privada puede vender cualquier producto legal pero como espacio público debe someterse a la normativa sanitaria y de salud vigente. Los fumadores pueden fumar donde no invadan a otros, en los lugares abiertos.
    Los fumadores esgrimen el argumento de que se les prohibe su derecho a fumar cuando la ley unicamente regula donde se puede o no se puede fumar para proteger a los que no fumamos.
    Me alegro mucho de que esta ley haya salido adelante, creo que es un gran avance social.

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  7. Midas

    Me parece un acto de hipocresía increíble esta ley. Se prohíbe fumar en cualquier lugar que no sea la calle o la casa de uno mismo o amigo, aunque muchos se empeñen en decir que lo que hace es regular… la prohibición es un tipo de regulación… pero sin embargo, el Gobierno es de ahí de donde más ingresos recauda en impuestos, además, de introduce más puntos de venta como pueden ser kioskos, gasolineras, etc…
    No es justo que se persiga a alguien por tener un hábito que moleste a otro, por esa regla de tres también habría que “regular” por ley que gente no saliera a la calle sin haberse duchado porque el olor a sudor molesta a otros, habría que regular el tono de voz de la gente porque los gritos pueden molestar a otro y perjudicar su salud menta, habría que prohibir a la Belen Esteban para que no hiera la sensibilidad y salud mental de muchas personas….
    Lo justo hubiera sido regular de verdad la situación, en lugar de perseguir y prohibir. Lo justo hubiera sido obligar a los dueños de bares, restaurantes, etc a poner un cartel en la puerta avisando si su local es de fumadores o no fumadores, teniendo la libertad el usuario de entrar o no, sin discriminación alguna.
    Que conste que no fumo, pero si lo he sido, y entiendo a la gente que fuma, a nadie le gusta que le persiguen y señalen como si fuera un leproso….

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  8. Edwin

    Me parece extremadamente absurdo que entiendas que el gobierno esta en el derecho de ilegalizar el uso de algo que es legal comprar simplemente porque te molesta a ti, yo no fumo, nunca he fumado, odio el cigarrillo pero lo que tengo claro es que no necesito un gobierno que me lleve de la mano ya que soy adulto y tengo capacidad de discernir. Prohibir que un dueño de un negocio privado permita el consumo de un producto legal dentro de su estableciemiento es una coerción de libertades. Si no te gusta el tabaco vete a un bar donde no se fume, como hago yo cada día. Tampoco me parece bien que critiques a los fumadores como si fueran personas debiles de caracter porque tu has sido tan especial que has podido dejar el tabaco, hay gente a la que simplemente no le da la gana y yo los apoyo y se lo permito ya que no es una función del gobierno regular tu comportamiento si no estas fuera de la ley, me parece que tu articulo es una falta de respeto que representa el pensamiento de todos aquellos que entienden que es funcion del gobierno hacer el mundo comodo para ellos sin importar las libertades que se pisotean en el camino, comenzando por la nuestra, como ciudadanos no deberiamos permitir que se violen nuestras libertades individuales, por mas que nos molesten la de los demas.

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  9. Edwin

    Que lleve años en Europa no lo hace correcto, sin comentar que en varios paises incluyendo Croacia tuvieron que revertir la ley despues de que cerraran cerca del 40% de los bares.

    “Por favor,Edwin, no te pongas tan intenso, despues de GGtodo es una ley que lleva años en Europa.

    Comentario por Elena — Enero 3, 2011”

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  10. Fumador

    La solución no es la prohibición, hay otras maneras de convivir los fumadores y los no fumadores. El problema es que los no fumadores se quejan de que no tienen sitios libres de humo porque el 90% de los locales son de fumadores, porque no poner un impuesto aparte para que el local sea de fumadores, algo muy caro, que hubieran pocos, pero alguno habría y se respetarían las libertades de todos.

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  11. Jesus

    Es posible que esta ley no sea necesaria para proteger a los clientes no fumadores. Como han apuntado ya, basta con que vayas a un local donde no esté permitido fumar.

    Pero yo pregunto ¿quién protegería a los empleados (siempre el eslabón más débil) de un establecimiento? Si yo soy camarero no fumador y mi jefe dice que en el bar se fuma ¿cómo le digo que no? Claro, me puedo cambiar de trabajo e irme a un bar de no fumadores ahora que hemos alcanzado el pleno empleo y hay un montón de puestos de trabajo vacantes.

    La única pega que le veo a la ley es que no haya llegado antes, cuando se hizo ese intento híbrido y timorato que lo único que ha conseguido ha sido generar grandes gastos a empresarios de la hostelería que querían ofrecer a sus clientes la posibilidad de elegir.

    Ex-fumador (y ex-desconsiderado con los no fumadores)

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  12. Edwin

    Hay empleos en España que reportan un riesgo mucho mas alto para la salud de sus empleados, empezando por la construcción, cuyas victimas de accidentes laborales incapacitante facturan un numero mucho mas alto al año que empleados de bares no fumadores aquejados de problemas de salud secundarios al tabaco. El trabajo que usted pueda elegir o no, mientras no sea ilegal (y aún si lo fuese), lo hace bajo sus propios riesgos.

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  13. Jesus

    El que haya otros puestos con riesgos mayores (centrales nucleares) no es razón para desproteger a los camareros. No tengo las cifras pero supongo que la mayor parte de los accidentes laborales de la construcción estarán relacionados con incumplir la normas de seguridad no porque no haya normas.

    Tan espacio cerrado de trabajo es un bar como una oficina. Si se pretende proteger la salud laboral de los trabajadores prohibiendo fumar en espacios cerrados como las oficinas ¿por qué se tienen que quedar fuera otros lugares de trabajo como discotecas o restaurantes?

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